El sitio de mi recreo

12 de mayo de 2009

“Donde nos llevó la imaginación, donde con los ojos cerrados se divisan infinitos campos. Donde se creó la primera luz junto a la semilla de cielo azul volveré a ese lugar donde nací”.

(Antonio Vega 1957-2009)

SGAE... años 20

6 de mayo de 2009

El mundo parece ahora llevarse las manos a la cabeza por la crueldad extrema de ese engendro mafioso protegido por la mafia política llamado SGAE. A tenor de los medios de comunicación “serios”, en la línea de su particular Ministerio de la Verdad, parece que es la primera vez que esa organización elitista y xenófoba comete una atropelia desde cualquier punto de vista, moral y legal, como es la de cobrar su royalty en un concierto benéfico donde nadie cobra un duro. Señores periodistas, no es la primera vez. Lo hacen siempre. Estas y otras atropelias. No es nada extraño ni particular pero recuerden que esta gentuza, supuestos artistas que llevan años viviendo del cuento, es la misma a la que ustedes les ríen las gracias.

Yo soy socio de la SGAE, porque en este bendito país y gracias a todos los gobiernos que hemos tenido no tengo otra alternativa si quiero recibir las migajas de lo que mis obras generan, así que podría contar de primera voz un buen puñado de anécdotas que definirían perfectamente lo que es la SGAE y para quien recauda el dinero la SGAE pero me centraré en una. Un buen día un amigo mío decidió dar un concierto en un bar suyo, en el que la entrada era gratuita y donde tocábamos nosotros exclusivamente canciones nuestras. Incluso firmé un papel en el que renunciaba a cobrar esa noche mis derechos de autor y ejecutante para no complicar la vida a los dueños. Pues bien, a pesar de todo ello un señor encorbatado de la SGAE se pasó por allí anunciando que tenían que pagar la correspondiente “mordida”. “Mordida” que pagaron, por supuesto, porque enfrentarte a la mafia suele tener consecuencias desastrosas…

Jamás en mi vida he recibido un solo euro por tocar mis canciones en directo. Ni de aquella noche ni de ninguna otra de los cientos de conciertos que he dado.

Periodismo... de etiqueta

5 de mayo de 2009

Noticia: Contenido de una comunicación antes desconocida (DRAE)

Hubo un tiempo en que el periodismo era eso, una forma de contar la realidad, la forma en la que conocer aquello que pasaba y se desconocía. Hoy, en las antípodas de aquel registro, el periodismo es todo lo contrario. Es la suerte de contar aquello que ya se sabe de la forma que mejor convenga o interese al poder de turno, según los casos. Objetividad, profesionalidad, talento, independencia,… son adjetivos que poco a poco se han ido desprendiendo de la profesión periodística hasta quedar reducido a este sucedáneo entre funcionario y justiciero de incapacidad ética y falta de talento que tanto chirría.

La gente que todavía compra periódicos lo hace para leer exactamente lo que quiere escuchar y reafirmarse en su endogámica teoría, generalmente sazonada con demagógicas entelequias decoradas por algún presunto erudito de las letras. Todos contentos. Llevar un periódico en la mano es como llevar la camiseta de tu equipo favorito y por tanto nada tiene que ver con un medio de comunicación. Es otra cosa. Es la forma barata de parecer que tienes identidad cuando en el fondo (y en la superficie) sigues siendo masa aburrida que suma al peso.

Y lo cierto es que si el nivel literario de los redactores de cualquier diario nacional es sumamente descorazonador el de los tertulianos disfrazados de articulistas de opinión que nos iluminan a diario poco a poco también se va acercando a los mismos postulados, bien por deferencia con su público simplista, bien por necesidades políticas del guión. Pero más va a decaer esta supuesta profesión con la enésima atropelía de los paladines del grupo PRISA (tan patético como el resto de grupos audiovisuales) y con el vergonzoso trato profesado a mi admirado Enric González, uno de los periodistas con más talento de los yo he leído. Hace unos días los paladines de la progresía y la libertad vetaron/censuraron un artículo suyo porque presuntamente insultaba a la dirección del grupo audiovisual. Vean el insulto:

“Uno lo ve todo negro. No quiero ponerme en lo peor, pero cualquier día, en cualquier empresa, van a rebajar el sueldo a los obreros para financiar la ludopatía bursátil de los dueños. Ya sé que exagero, que esas cosas no pasan. Pero antes tampoco pasaban cosas como la de Ramoncín y Paquirrín, y ya ven. Como decía Manolo Vázquez Montalbán, estamos rodeados”

Si estos son los que marcan tendencia dentro de la identidad de izquierdas y el espíritu progresista apañados estamos.