12 de enero de 2007

YA LO DECÍAN LOS CHINOS

El otro día estaba haciendo zapping y me paré en un monólogo de Paramount Comedy donde aparecía una chica, muy mona ella, haciendo gracias sobre la ridícula tripa de “los tíos”, nuestras aparentes costumbres sexuales tan primitivas, sobre la capacidad imaginativa para ocultar la calva, de lo calzonazos que somos, de lo pequeñín, feo y ridículo que es en general nuestro aparato reproductor, de nuestra estúpida y despreciable afición al fútbol… la gente se partía, oyes. Hasta los chicos se partían. Ni una mala cara por parte de nadie.

Me puse a pensar entonces que ocurriría si yo tuviese el talento y las amistades necesarias para salir haciendo un monólogo en televisión y me diese por hacer lo mismo. No sé, hablar de los culos amorfos y kilométricos que veo en mi oficina y lo gracioso del anticelulítico acción calor, de lo gracioso que es gastarse el dinero en cremas que hacen que las arrugas se vean brillante en lugar de mate, de la imparable caída de sus pechos y lo estético o divertido que es que es ver los pezones cada día en un sitio, de lo frígidas que son todas aquellas chicas incapaces de correrse en 30 segundos, de los desternillante que es verlas llorar y sufrir con la regla, de lo frígidas que son todas aquellas chicas incapaces de correrse en 30 minutos, de lo romántico y sexual que es el género femenino que tiene que estar totalmente concentrado para hacer el amor, de lo simpático que es la calva femenina, de lo fascinante y jocoso que es la menopausia, de lo gracioso que es que te deje el calvo con tripa por una más joven porque tú estas ajada…

¿Cuántas denuncias-amenazas-insultos recibiría?

No sé, haciéndolo bien supongo que cualquier cosa puede ser graciosa o tener el mismo efecto que una patada en el estómago. Es cuestión de perspectiva. Personalmente creo que cada uno puede hablar de lo que le de la gana y como le de la gana. Si no me gusta tengo suficiente con no escucharlo pero ya lo decían los chinos: no hagas a los demás aquello que no quieres que te hagan a ti

Y es que vivimos en el mundo más hipócrita de los últimos siglos donde lo “políticamente correcto” prima por encima de la inteligencia y entendiendo por “políticamente correcto” esa tendencia tan de moda de hablar sin decir nada, moverse sin hace nada, vivir sin pensar nada. Lo establecido es lo bueno. “Manolo tiene tripón”, es gracioso. “Patricia es una gorda”, es machista.

¿En eso consiste la liberación de la mujer? ¿En humillar al hombre? El mundo está loco. Ahora resulta que las machistas son las mujeres.

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